Cómo identifican el talento los ojeadores en el fútbol juvenil: Investigación reciente

Publicado el 28 de octubre de 2025, 0:16

En los campos de entrenamiento y torneos juveniles de todo el mundo, los ojeadores observan con atención cada movimiento, cada decisión y cada gesto de los jóvenes futbolistas. Sin embargo, identificar talento no es tan sencillo como encontrar al jugador más rápido o al que anota más goles. Según el estudio “A qualitative study of talent identification and selection in youth soccer: talent scouts’ perceptions”, publicado en The Journal of Sports Medicine and Physical Fitness por Walter Steenbok, Heather Morris-Eyton & Alliance Kubayi (2025), la mirada del ojeador va mucho más allá de lo que el público percibe desde la tribuna.

Una investigación desde la experiencia

El equipo de investigadores sudafricanos se propuso un objetivo claro: comprender cómo los ojeadores conceptualizan y evalúan el talento futbolístico en edades tempranas. Para ello, entrevistaron a nueve profesionales del scouting con amplia trayectoria en el fútbol juvenil.

A través de un enfoque cualitativo, el estudio permitió adentrarse en el razonamiento interno de estos expertos: qué observan, qué valoran y, sobre todo, qué señales consideran predictoras del éxito futuro.

Más que habilidad: las cuatro dimensiones del talento

Los hallazgos revelaron que el talento no se reduce a la técnica o al físico, sino que se construye desde cuatro dimensiones interconectadas:

  1. Técnica: el dominio del balón, la precisión del pase, la capacidad de regate y la eficacia en la finalización. Son los fundamentos visibles, aquello que primero atrae la atención del ojeador.

  2. Física: la velocidad, la resistencia y la estatura siguen siendo factores de consideración, aunque los profesionales advierten que la madurez biológica varía entre jugadores y no debe condicionar las decisiones.

  3. Psicosocial: aquí se encuentran los elementos que más peso ganan con el tiempo: la disciplina, la actitud, la ética de trabajo y la “coachability”, es decir, la capacidad del jugador para aceptar correcciones y mejorar.

  4. Táctica: la comprensión del juego, la toma de decisiones y la adaptabilidad estratégica. Los ojeadores coinciden en que un jugador con inteligencia táctica puede compensar limitaciones físicas o técnicas.

El arte de ver más allá del rendimiento

Una de las conclusiones más potentes del estudio es que el talento no siempre se manifiesta de forma inmediata. Muchos jugadores destacados no sobresalen por su espectacularidad, sino por su capacidad para aprender, adaptarse y mantener la motivación.

Los ojeadores describen su labor casi como un arte de interpretación: observar no solo lo que ocurre, sino lo que podría llegar a ocurrir. En ese sentido, el talento se convierte en una proyección, una lectura del potencial más que del presente.

Implicaciones para el desarrollo formativo

Los resultados invitan a repensar los modelos de formación y evaluación en academias y clubes. El énfasis excesivo en los indicadores físicos o en las estadísticas de rendimiento puede invisibilizar a jugadores con gran potencial cognitivo o emocional.

Para los entrenadores, esto significa diseñar entornos de aprendizaje que favorezcan la toma de decisiones, la comunicación y la gestión emocional. Para los jóvenes futbolistas, implica comprender que el talento no se limita a lo que hacen con el balón, sino a cómo piensan, se comportan y crecen dentro del juego.

Una mirada hacia el futuro

Steenbok, Morris-Eyton & Kubayi (2025) ofrecen un recordatorio crucial: identificar talento es reconocer posibilidades, no resultados. La verdadera maestría del ojeador radica en ver más allá del presente y detectar aquello que, con el tiempo, puede transformarse en excelencia deportiva. 

Añadir comentario

Comentarios

Todavía no hay comentarios